NOSOTROS




De aniversario...


Pero no se trata sólo de un aniversario más, se trata de un día emotivo y para nosotros especial en el que juntos celebramos el amor que firme, genuino y verdadero nos ha unido y llegado a reafirmar que cuando impera no existe viento tan fuerte que pueda desvanecerle. 

Hoy celebramos nuestros años de unión, los años más afortunados que me hayan tocado vivir y al mirarte a los ojos te doy gracias por ser ese ser que completa mi alma porque en ti encontré a alguien con quien transitar y hacer de mi viaje el más hermoso de todos, pero sobre todo encontré a alguien junto a quien soñar y capaz de hacer tan suyos mis sueños.

Hoy recuerdo cuando el amor era sólo una palabra bonita hasta que llegaste tú a darle sentido para siempre y repaso estas imágenes de aquel día inolvidable en el que no nos alcanzaban nuestros ojos o el corazón de tanta emoción al visualizar el que sería nuestro nuevo camino juntos.  

Y hoy, 17 años más tarde, tomados de la mano, así continuamos, peldaño a peldaño, construyendo el más maravilloso sueño que DIOS nos ha concedido y junto a ellos ser todo lo felices que un día anhelamos ser.

Felicidades amor y siempre gracias por construir junto a mí nuestra mayor bendición…

Feliz dia!









Una luna de miel más…

Pocas cosas resultan más emocionantes que ver como se acerca el aniversario de bodas y se da inicio a planear una luna de miel más. Desde el momento en el que decidiríamos el destino de viaje como cuando debimos jugar con fechas tentativas una y otra vez para así poder conciliarlo todo de manera perfecta, niños, trabajo, responsabilidades, en fin, la lista era larga. Pero, finalmente y después de haber empacado todos nuestros sueños e ilusiones el día tan anhelado había llegado.

Al llegar al aeropuerto estaba algo indispuesta del estómago, lo cual podría aseverar que estaba absolutamente conectado a la mezcla de emociones que sentía, pues el desprendimiento físico de mis niños no era tan sencillo como pareciera. Y sí, lo admito, soy mamá gallina, ja, ja. Aun cuando sabía que nuestros niños habían quedado en las mejores manos. Rato más tarde nos avisaron que nuestro vuelo presentaba un retraso, cuya noticia tal vez y bajo otras circunstancias nos hubiera causado malestar , pero NO, esta vez no fue así, no hubieron frases exclamando: Con estas aerolíneas siempre es lo mismo! Para nada. Estábamos más allá del bien y del mal. Parecía que estábamos convencidos de que nada podría perturbar nuestra paz y con ello las ilusiones que este viaje juntos despertaban en nosotros. Sólo nos dispusimos a esperar con una amena y relajada conversación entre nosotros, nos reímos tanto, éramos literalmente, dos niños ante la llegada de algo muy esperado. Al abordar el avión, juntamos nuestras cabezas y dormimos durante todo el vuelo, ciertamente lo necesitábamos y pareciera que con esas horas de sueño habríamos recargado  nuestras energías para todo lo fascinante que nos esperaba. Llegamos al cálido Estado de Texas, tocamos suelo en Houston, la primera ciudad que visitaríamos, seguida por San Antonio, Austin y Dallas.

Houston nos recibió con un sol radiante, haciendo gala de una vegetación imponente, colmada de altos y robustos pinos y portando con singular orgullo y autonomía su característica estrella solitaria en cada rincón de la ciudad. Fue esta una de las primeras cosas que llamó nuestra atención. A partir de entonces nos tomamos de la mano para no separarnos jamás.




























 Definitivamente, fue maravilloso constatar que viajé con tantas personas en una misma, viajé con el esposo con quien celebraba catorce años de feliz unión, viajé con el amante, pero también con mi mejor amigo, con ese con quien pude explorar, conocer, sorprenderme, reír hasta las lágrimas y disfrutar, simplemente amanecer conversando, planeando nuestro siguiente día de aventuras, con quien conocer cada lugar y cada ciudad se hizo más interesante a su lado.





 Pensaba que ya nos conocíamos a la perfección, pero cuan equivocada estaba, ambos podemos coincidir en que este viaje afloró de nosotros nuevas e interesantes facetas y fue grato descubrirlas, así como darnos cuenta de que otros aspectos nuestros permanecen intactos, como cuando al trasladarnos de una ciudad a otra ofrecía cooperar con manejar el vehículo y simplemente me quedaba dormida (Muy típico en mí, je, je).











Fue un viaje muy mágico, uno en el que jamás fue necesario ejercitar la paciencia o poner la tolerancia en práctica, más bien nos esmerábamos en complacernos, siempre y cuando no saliéramos a comer con mucha hambre (Quienes nos conocen sabrán a lo que me refiero, ja, ja) ,fueron días verdaderamente maravillosos, colmados de complicidad, de dicha, de conocer y experimentar la cultura de las diferentes ciudades de este inigualable estado tejano, de compartir con gente muy especial, de comer rico, de dormir hasta tarde, de poner a prueba nuestro corazón, de retarnos uno al otro, de pagar mas peajes que en ningún otro lado, de perdernos y burlarnos de nosotros mismos, de conocer lugares impresionantes, de sorprendernos gratamente con todo lo que este estado tiene por ofrecer, tanto que sin lugar a dudas, superó en mucho nuestras expectativas , de redescubrirnos y de comprobar una vez más que somos los mejores compañeros de viaje, que nuestra luna de miel se ha hecho eterna y que estamos felices e ilusionados por continuar compartiendo el viaje de nuestras vidas siempre juntos.


Hago un paréntesis para contarles que lo cierto es que al regresar anhelamos unas vacaciones en alguna playa desierta para ahora si, descansar de estas vacaciones, ja, ja.
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Aniversario de Bodas…




Nace la historia de un amor entre dos niños que a pesar de su corta edad ya estaban conociendo el sentimiento más puro que existe sobre la faz de la tierra. Ese sentimiento que es capaz de sacar la mejor parte de nosotros porque no conoce de egoísmos ni de frivolidades.

Comenzábamos a vivir, a conocer de ilusiones que nos hacían sentir múltiples mariposas en nuestro estómago al vernos, de sueños en los que podíamos pasar horas planeando un futuro que no podía ser más incierto, pero aun así nos atrevíamos a soñar y a visualizarnos siempre juntos. Que hermoso es recordar nuestros inicios y ver a donde hemos llegado hoy. Como en cada celebración de nuestro aniversario de bodas, recordamos entre risas aquellos años en los que tomarnos una foto juntos nos hacia sonrojar, en los que cada día esperábamos con ansias que llegaran las ocho de la noche porque justo a esa hora nuestras madres nos permitían hablarnos a través del teléfono, después de haber cumplido con nuestras responsabilidades del día, en los que lograr un permiso para asistir juntos al cine rodeados de una docena de amigas, significaba para nosotros el mayor triunfo de nuestras vidas, en los que llegar a casa y encontrar un muñeco de peluche dejado por ti, me hacía caminar entre nubes de algodón durante todo el día, en los que pelearnos, era sin lugar a dudas, la peor tragedia que podía ocurrirnos, años en los que poníamos a volar nuestra imaginación con tal de lograr vernos aun cuando no existía el permiso. Años en los que nuestro mayor tesoro escondido eran los cientos de cartas que nos escribíamos y que leíamos una y otra vez y repasábamos en nuestra memoria. Años en los que pude escuchar a mi madre repetir una y mil veces que era un amor platónico el que sentíamos, algo bonito, pero pasajero (Que por cierto, cuanto me dolía escuchar eso). Eran años en los podíamos asegurarle al mundo entero, yo que tendría una boda como de princesa y donde tú me esperarías frente al altar, años en los que nos imaginábamos formando una hermosa familia y que hoy podemos asegurar que ha superado nuestros mejores sueños. En ese entonces no contábamos con nada más que no fuera ese amor genuino e inmenso que había surgido entre nosotros, que hasta hoy nos une y que persistirá hasta la eternidad.

Los momentos de alegría han sido muchos, creando para nosotros experiencias inolvidables, pero de igual manera no han faltado aquellas pruebas que DIOS nos ha permitido superar porque como creyentes en DIOS nos apegamos al plan divino que EL tendría para nosotros.
Hoy llega la fecha de nuestro aniversario, catorce años de unión se han cumplido y al mirar con ternura nuestro álbum de bodas como cada año solemos hacer, es imposible no sentir una profunda dicha y un agradecimiento a DIOS que surge en cada día de nuestro existir.


Catorce años después te sigo dando las gracias por la sonrisa que me deslumbra cada mañana al despertar.

  Catorce años después te continúo admirando.

Catorce años después me continua ilusionando caminar juntos tomados de la mano.

Catorce años después me continuas sorprendiendo y sobresaltando con tus bromas más pesadas.

Catorce años después pelearnos continua formando parte de una gran tragedia para nosotros.

Catorce años después continuamos soñando y mirando juntos hacia la misma dirección.

Catorce años después continúas siendo el compañero de mis madrugadas (Hasta cuando asaltamos el refrigerador en nuestra propia casa como dos delincuentes, ja, ja).

Catorce años después continuas siendo para mí la persona más divertida que pueda existir.
Catorce años después continuamos siendo los mejores amigos y cómplices.

Catorce años después continúas alimentando mi alma con la ternura de tus palabras.

Pero sobre todo, catorce años después te digo que sin ti no se escribe la historia de mi vida. Gracias por ser parte de ella. Feliz Aniversario.


Te amo!


Zayre C.

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