JEFF





Un sueño acariciado…


Cuantos matices invaluables he descubierto a través de tu paternidad, desde el día en el que decidimos unir nuestras vidas, supe todo lo hermoso que compartiríamos, incluso desde cuando apenas éramos dos niños jugando a ser novios y durante horas soñábamos con disfrutar lo que desde hace catorce años hemos vivido, ser padres. Pero hoy con mi corazón en la mano te digo que nuestros sueños han sobrepasado de la manera más maravillosa todo lo que nuestras mentes inocentes fueron capaces de construir a través de nuestras ilusiones.

Ya no eres aquel niño que me susurraba al oído sus sueños a mi lado, pero me complace tanto ver todo lo que se quedó contigo de aquel niño y nunca se fue. Gracias amor por todo aquello que jamás olvidaré porque es imposible borrar la pasión y el amor que tu paternidad aflora en ti cada día.
 
 Y hoy te digo…

Cómo olvidar aquella expresión colmada de sorpresa y alegría cuando te compartí la noticia de que seríamos padres por vez primera.

Cuando tu sonrisa dulce denotaba la más grande ilusión cuando te compartí que volveríamos a ser bendecidos como padres.

Cómo olvidar cada caricia tuya sobre mi vientre intentando crear la más hermosa conexión de amor con tu bebé aún por nacer. Porque por el hecho de no ser tú quien lo llevaras, jamás fue impedimento para ti establecer ese vínculo inquebrantable de amor que los uniría para siempre.

 Tu fascinación cada vez que lograbas un movimiento suyo al sentir tu mano. Sólo con ello tu día era pleno.

Tu rostro invadido por el más profundo dolor cuando algún angelito que ahora nos cuida, caminó al lado de nuestro DIOS.

Cómo olvidar el más cálido y reconfortante de todos los abrazos cuando recordamos tu paternidad y mi maternidad compartida para siempre entre el cielo y la tierra como un lazo más que nos une.

Cuando pasabas horas preparando su espacio con tus propias manos detalle a detalle y con el mayor esmero para su llegada junto a nosotros porque nada te hacía más ilusión. Eran horas de habitar esas paredes, construyendo sueños al tenerlos.

Cómo olvidar el brillo de tus ojos al verlos, uno que sólo podía evocar esperanza y nuevos anhelos.

Cuando al sostenerlos en tus brazos me miraste y me dijiste Gracias por traer al mundo tus regalos más preciados.

Cuando al verles llorar te convertías en el ser más impotente de este mundo si no lograbas consolarles.

Cuando durante las madrugadas tu sueño solía ser el más profundo. No, tampoco lo olvidaré, já, já.

Cómo olvidar que al nacer ellos también nacieron nuevas ilusiones en ti.

La precisión de tus manos como nadie al cortar sus primeras uñitas sin lastimarles. Mientras mi parte experta eran sus primeros baños como si hubiera sido mamá de toda la vida. No cabe duda del gran equipo que sin estar conscientes de ello, conformamos.

La dulzura de tus palabras al hablarles.

Cómo olvidar tus desentonadas canciones al dormirles, unas que igual todos amábamos, ellos porque nada se podía comparar con escuchar cerquita tu voz y yo porque al verlos conciliar el sueño en tus brazos obtenía, la mejor vista de todo mi día. Jamás lo dudes.

 Y qué decir de aquellas atinadas combinaciones de ropa seleccionadas por ti para salir con papá. Así como tampoco podré olvidar mi impresión al verlas. Lo cual sin lugar a dudas y de una vez por todas me hizo comprender lo relajada de tu paternidad y es parte de lo que te hace tan especial.

Cómo olvidar tu gran vocación y habilidad como maestro de matemáticas.

Así como el inigualable equipo que conformamos para llevar a cabo proyectos de escuela en tiempo record (Bueno, a veces).

Cómo olvidar que te has convertido en el mejor chef de los domingos, sólo con tal de verlos sonreír y pasar un tiempo de calidad juntos.

La vehemencia con la que te esfuerzas para apartar tiempo para ellos, aún en medio de incontables compromisos.

Cómo olvidar la consideración y el respeto que hacia los demás les has inculcado a través de tu ejemplo.

Cuando te tomas el tiempo para sorprendernos con notitas cariñosas colocadas en la cocina antes de irte a trabajar.

Las largas y amenas conversaciones al caer la noche, unas en las que les has otorgado las más enriquecedoras lecciones de vida. Mismas que les acompañarán a través del tiempo como parte de las más bellas memorias a tu lado.

Cuando con firmeza, pero sobre todo amor, te veo corregirles.

Cómo olvidar cuando los motivas e impulsas a dar lo mejor de sí. Cuando les haces ver que sin retos a superar no existe victoria que haya valido la pena.

Y hoy te digo GRACIAS desde lo más profundo de mi corazón, por regalarle paz inigualable a mi alma y a mis ojos el más bello deleite al verte ejercer tu paternidad con el mayor amor y compromiso que haya visto jamás.

No cabe duda de cuan bendecidos son Saúl y David al tenerte. DIOS te bendiga, amor.














Felicidades, PAPÁ!





Papi, happy fathers day!!!


Saúl y David sabían que no pasarían el día del padre con su papi, pues estaría disfrutando de unas merecidas vacaciones junto a mí. Pero les había prometido que a nuestro regreso celebraríamos a Jeff tal y como siempre lo hacemos. Pero Saúl sugirió celebrar el día del padre de manera anticipada para que su papá ese día tuviera un lindo recuerdo, me pareció una excelente idea y David estuvo más que de acuerdo. Y así dijimos, para luego es tarde y pusimos manos a la obra. Yo me dispuse a preparar con esmero una de sus comidas favoritas porque para nosotros comer rico es sinónimo de buena celebración, ja, ja. Sus chiquitos eligieron sus regalos y se dedicaron a hacerle tarjetas hermosas que luego le entregaron acompañadas de cientos de Abrazos y Te amos.


Saúl, David y yo nos reunimos para enumerar todas las cosas hermosas que su papi hace por ellos cada día, David decía unas con gran ternura, Saúl mencionaba otras con mucha emoción y yo les recordaba otras más con gran orgullo. Y fue así como creamos esta carta de agradecimiento para el que consideramos, el mejor papá del mundo.




Gracias papi por despertarte muy tempranito para luchar y darnos lo mejor de tí cada día. Gracias por reprogramar tus citas en la oficina con tal de que al recibir nuestros premios en la escuela podamos alcanzar a ver tu rostro colmado de orgullo. Gracias por ingeniártelas para llegar a tiempo en nuestras actuaciones para que en medio de tanta gente podamos confortarnos con tu mirada. Gracias por decir presente en nuestras consultas médicas, por sentir tu mano cálida que nos hace calmar el frío. Gracias porque aún en medio de tu más ajetreado día de trabajo, buscas la manera de llamar a casa para saber cómo estamos o qué podemos necesitar. Gracias por hacer las paradas necesarias antes de llegar a casa para complacer nuestros antojos, aún cuando estás ansioso por llegar a descansar. Gracias por entrar a casa mostrando siempre tu mejor cara, buscando lo que llamas, lo mejor de tu día, nuestros abrazos. Gracias por siempre estar dispuesto a jugar con nosotros, a hacernos las cosquillas que tanto nos hacen reír y a dar los tan acostumbrados paseos por el barrio que disfrutamos en tu compañía. Gracias papi por ayudarnos con las tareas, con nuestros proyectos, aun cuando primero dices que los proyectos son más para los padres que para los alumnos, ja, ja. Gracias por transmitirnos el amor al séptimo arte cuando nos llevas a ver películas al cine o nos quedamos echados en el sofá para verlas en casa. Gracias incluso por tus regaños porque nos ayudan a crecer y a asumir nuestras responsabilidades. Gracias por ser el mejor y más ingenioso mecánico para nuestras bicis y nuestros scooters. Gracias por ser el mejor chef del desayuno de los domingos, aún cuando muy poco el menú varía (Mangú). Gracias por ser justo, sobre todo cuando sirves de mediador en nuestras peleas de hermanos.Gracias por tus oídos prestados para escuchar atentamente todas y cada una de nuestras anécdotas, sueños e ilusiones. Gracias por tus consejos llenos de sabiduría. Gracias papi por ser nuestro héroe, el hombre más fuerte que existe. Gracias por ser nuestro padre, nuestro amigo, pero sobre todo, el mejor papá de este mundo.


Con amor,

Saúl y David

Quiero agregar, gracias por hacer hasta lo imposible por darles lo mejor, por enseñarles valores hermosos que los acompañarán para toda la vida, por ser el mejor ejemplo para ellos, su guía, ese gran impulso para ser quienes llegarán a ser y esa figura de amor y de respeto a quien no querrán defraudar. Eres el padre que soñé para ellos. DIOS te bendiga.
Con amor,

Zayre


2 comentarios:

Anónimo dijo...

Bella familia! XOXO
-Orietta

Zay dijo...


Hola!Orietta Que rico es tenerte por aquí en este rinconcito donde cada día se queda tanto de nosotros. Gracias!!!